Beth Sleepien, la hija de un turista americano que estuvo de vacaciones en Tenerife, ha devuelto por correo una piedra que supuestamente su padre sustrajo de la Cueva del Viento. El original paquete, enviado desde Estados Unidos, contiene la piedra junto a una tableta de chocolate con la intención de paliar “los  inconvenientes causados por esta acción”.

Según explica en su correo Sleepien, esta fue la última piedra que ‘robó’ su padre entre otras tantas alrededor del mundo. “Estoy feliz de que haya vuelto donde pertenece”, escribe. Tras la sorpresa inicial, y después de analizarla, los técnicos de la Cueva del Viento han confirmado que la piedra no pertenece al lugar por las características de su material, el cuarzo, inexistente en esa zona.

No obstante, el Cabildo, a través del personal de la cueva, ha expresado su agradecimiento a Beth Sleepien por su gesto de buena voluntad. Tanto la piedra como el mensaje se encuentran ahora en las oficinas de Ideco, la empresa pública del Cabildo que gestiona la Cueva del Viento.

Volver